Vender antigüedades heredadas suele llegar en un momento delicado. Hay que vaciar una casa familiar, repartir bienes entre hermanos o simplemente decidir qué hacer con cuadros, muebles y objetos que llevan décadas en el mismo sitio. Muchas veces nadie sabe qué tiene valor y qué no, y las prisas llevan a malvender. En esta guía le explicamos cómo actuar paso a paso y cómo vender las piezas de alta época a un comprador especializado.
El error más habitual al heredar una casa con antigüedades es deshacerse de todo a la vez, a menudo a través de un vaciado o de una compraventa que paga un precio global. Antes de dar ese paso, dedique un poco de tiempo a estas tareas.
Con ese inventario en la mano podrá pedir valoraciones con criterio y comparar ofertas, en lugar de decidir con prisa.
No todo lo antiguo es valioso, y no todo lo valioso parece antiguo. En las herencias que vemos, las piezas que más interesan a los coleccionistas son estas.
Si ha heredado piezas de marfil, tenga en cuenta que su venta está regulada; lo explicamos en nuestra página sobre vender marfil antiguo.
Para repartir una herencia de forma justa entre varios herederos, o para declarar el valor de los bienes, lo recomendable es una tasación independiente hecha por un tasador profesional, que cobra por su trabajo y no tiene interés en comprar. Pensamos que un tasador no debe comprar lo que tasa, y por eso no mezclamos los dos papeles.
Si lo que quiere es vender, basta con una valoración de compra: una oferta razonada de alguien interesado en adquirir la pieza. Si ya tiene una tasación, la tendremos en cuenta como referencia. Y para las cuestiones fiscales de la venta de bienes heredados, consulte siempre con su asesor. En nuestra guía para tasar cuadros antiguos y antigüedades ampliamos estas diferencias.
La forma más segura de vender antigüedades heredadas de valor es hacerlo pieza a pieza y con un comprador que conozca cada tipo de objeto. Los vaciados y las compraventas generalistas pagan por lotes; las subastas cobran comisiones y tardan en liquidar; los portales de segunda mano exponen la casa y las piezas a desconocidos. Un anticuario comprador especializado le hace una oferta concreta y le explica en qué se basa.
Mejor precio que en una subasta para muchas piezas. Trabajamos con una red privada de coleccionistas que buscan piezas concretas de alta época y están dispuestos a pagar precios elevados por ellas. Por eso, en muchos casos podemos ofrecerle más de lo que obtendría en una subasta, donde además tendría que descontar la comisión del vendedor y esperar meses a la liquidación.
Nuestro proceso está pensado para herencias: nos envía fotografías de las piezas que crea más antiguas, hacemos una primera valoración online y le decimos cuáles nos interesan. Si hay interés, nos desplazamos al domicilio en cualquier lugar de España para la valoración presencial, con todos los herederos presentes si lo desean. El pago se hace por transferencia al cerrar la compra.
Tras un fallecimiento es frecuente recibir ofertas de «compramos todo» o visitas de compradores que se presentan como tasadores. Conviene tener claras algunas señales de alerta.
Antigüedades Feijoo S.L. está adherida al sistema de arbitraje de consumo, y trabajamos con trato directo, sin presión y sin dejar señal. Si una pieza no nos interesa, se lo diremos con claridad.
¿Ha heredado cuadros, muebles u objetos antiguos y no sabe qué hacer con ellos? Envíenos las fotografías por WhatsApp, escríbanos a espalter5@gmail.com o llámenos al 600 477 474. Le orientaremos sobre qué piezas merece la pena estudiar y, si nos interesan, iremos a verlas.