Tasar cuadros antiguos y antigüedades es el primer paso lógico cuando se hereda una colección o se piensa en vender una pieza de valor. El problema es que bajo la palabra «tasación» se ofrecen servicios muy distintos: desde un informe profesional firmado por un experto hasta una simple cifra orientativa que, en muchos casos, es solo el inicio de una negociación de compra. En esta guía le explicamos las diferencias, cuánto cuesta una tasación de verdad y cómo evitar los engaños más habituales.
Es la pregunta que más se repite: dónde tasar un cuadro gratis, o si existe algún tasador de antigüedades online gratis. La respuesta honesta es que una tasación profesional, con informe y responsabilidad del tasador, casi nunca es gratuita. Lo que sí puede obtener sin coste son estimaciones y valoraciones de compra, que son útiles siempre que se sepa qué son y quién las hace.
Ninguna de estas opciones es mala por sí misma. Lo importante es saber que quien le da una cifra gratis casi siempre tiene un interés en la operación, y actuar en consecuencia: pedir varias opiniones y no decidir con prisa.
Un tasador de cuadros y antigüedades es un profesional independiente que estudia la pieza y emite un informe con su valor de mercado. Su primera obligación es la imparcialidad, y por eso pensamos que un tasador no debe comprar lo que tasa: no se puede ser juez y parte. Si alguien le tasa un cuadro y a continuación le ofrece comprarlo, venderlo por usted o presentarle a «un cliente coleccionista», desconfíe y busque otra opinión.
Necesitará una tasación independiente cuando deba repartir una herencia, asegurar una colección, hacer una donación o justificar un valor ante Hacienda. Si lo que quiere es vender, una valoración de compra puede bastar, siempre que el comprador le explique con claridad por qué ofrece ese precio. Y si ya dispone de una tasación, cualquier comprador serio la tendrá en cuenta como referencia.
Las tarifas de tasación de antigüedades suelen calcularse como un porcentaje del valor total tasado. Como orientación, en el sector son habituales estos baremos, a los que hay que sumar el IVA y los gastos de desplazamiento si el tasador tiene que viajar.
Si la pieza necesita el estudio de un especialista, por ejemplo para atribuir una pintura antigua a un autor o a un taller, el coste puede ser bastante mayor. Tiene sentido: una atribución solo vale si la acepta el mercado, no si la sostienen únicamente el propietario y su tasador.
En el mundo de la tasación de arte hay grandes profesionales, pero también prácticas que conviene conocer antes de enseñar una colección. Estas son las dos que más vemos en las consultas de particulares que acaban de heredar cuadros o antigüedades.
Es lo que en inglés se llama freemium: se anuncia una valoración online gratuita y rápida, pero lo que se entrega es «una primera idea de valor», una horquilla muy amplia que no sirve para decidir nada. Para obtener un informe real hay que pagar, y a menudo el precio final no guarda relación con lo que se prometía al principio. Lea con atención cómo está redactado cada anuncio: una estimación no es una tasación.
Es quien se gana su confianza elogiando la colección y su buen gusto, tasa las piezas de una herencia y, a la hora de cobrar, rechaza el dinero «por la amistad». A cambio solo le pide un pequeño recuerdo, un objeto que en su propia tasación aparece con un valor casi simbólico. Suele ser, precisamente, la pieza más valiosa. Una tasación siempre debe pagarse, y su importe debe estar claro desde el principio.
Tanto si encarga una tasación como si pide una valoración de compra, el precio de un cuadro antiguo dependerá de varios factores que el profesional debe explicarle. Conocerlos le ayudará a entender las cifras que le den y a detectar valoraciones sin fundamento.
El marco también cuenta: un marco antiguo tallado y dorado de la época puede tener valor propio. Si quiere profundizar, en nuestra página de cuadros antiguos explicamos qué tipo de pintura compramos.
Para una primera valoración online, la calidad de las fotografías es decisiva. Con un móvil y buena luz natural es suficiente si sigue estos pasos sencillos.
Con esas imágenes un profesional puede decirle mucho sobre la época y el interés de la obra, aunque la valoración definitiva siempre requiere ver la pieza en persona.
En Compramos Antigüedades no somos tasadores: somos anticuarios compradores especializados en piezas de alta época. Por eso le decimos desde el principio lo que hacemos. Primero, una valoración online a partir de sus fotografías, sin coste, para saber si la pieza nos interesa. Si es así, nos desplazamos a su domicilio en cualquier lugar de España para la valoración presencial y le hacemos una oferta de compra razonada, que usted es libre de aceptar o no.
Solo valoramos las piezas que consideramos para su compra y sobre las que tenemos conocimiento, y la empresa está adherida al sistema de arbitraje de consumo. Si necesita una tasación independiente, se lo diremos con la misma claridad. Puede escribirnos a espalter5@gmail.com, enviarnos fotos por WhatsApp o llamarnos al 600 477 474.
Mejor precio que en una subasta para muchas piezas. Trabajamos con una red privada de coleccionistas que buscan piezas concretas de alta época y están dispuestos a pagar precios elevados por ellas. Por eso, en muchos casos podemos ofrecerle más de lo que obtendría en una subasta, donde además tendría que descontar la comisión del vendedor y esperar meses a la liquidación.
Si lo que necesita es una tasación formal, o quiere entender la diferencia entre una tasación gratuita, un perito tasador y nuestra oferta de compra, lea nuestra guía sobre tasación de antigüedades; y si duda entre vender directamente o llevar la pieza a una sala, la guía sobre subastas de antigüedades.