Subastas de antigüedades: cómo funcionan, qué cuestan y cuándo conviene la venta directa
Las subastas de antigüedades son, junto con los anticuarios, la vía habitual para vender piezas de valor. En Compramos Antigüedades, el proyecto de Antigüedades Feijoo S.L., llevamos más de 50 años en el mercado del arte y conocemos bien las casas de subastas de Madrid, Barcelona y del resto de España. En esta guía le explicamos con franqueza cómo funciona una subasta de antigüedades, qué comisiones y plazos tiene, cuándo es la mejor opción y cuándo le conviene más una venta directa a un anticuario comprador, que es lo que nosotros ofrecemos.
Cómo funciona una subasta de antigüedades
- Estimación. Lleva o envía fotos de la pieza a la casa de subastas, que decide si la acepta y fija una estimación (una horquilla de precio) y un precio de salida o de reserva.
- Depósito y catalogación. Entrega la pieza, que se fotografía, se cataloga y se incluye en una sesión. Entre la entrega y la subasta pueden pasar de uno a cuatro meses.
- Subasta presencial u online. Los compradores pujan en sala, por teléfono o por internet. Si nadie alcanza el precio de reserva, la pieza queda sin vender.
- Liquidación. Si se vende, la casa cobra al comprador, descuenta sus comisiones y le paga a usted, normalmente entre 30 y 60 días después de la subasta.
Qué cuesta subastar antigüedades: comisiones y gastos
Es lo que más sorprende a quien vende por primera vez. En una subasta de antigüedades el vendedor paga una comisión de vendedor que suele situarse entre el 10 % y el 20 % del precio de remate, más IVA, y a menudo gastos adicionales de catalogación, fotografía, seguro y, si la pieza no se vende, gastos de retirada. Por su parte, el comprador paga otra comisión de comprador de alrededor del 20 % al 25 %, lo que hace que los compradores pujen más bajo para compensarla. El resultado es que del precio que aparece en el martillo usted recibe una parte bastante menor, y con meses de espera.
Cuándo conviene una subasta y cuándo no
Una subasta tiene sentido para piezas excepcionales y bien documentadas, con atribución a un autor conocido, cuyo valor solo se descubre poniéndolas en competencia ante coleccionistas internacionales. En esos casos, una buena casa de subastas puede alcanzar precios que ningún comprador individual pagaría. También es útil para colecciones muy grandes que se quieren liquidar de una vez.
No suele convenir para la mayoría de las antigüedades que aparecen en las casas: piezas de calidad media y alta pero sin atribución, muebles, plata, cerámica, tallas o cuadros de escuela. Para ellas, la subasta significa comisiones altas, esperas largas y el riesgo de que la pieza «se queme», es decir, que quede sin vender y pierda valor de cara a futuras ventas.
Subastas de antigüedades online y por ciudades
En los últimos años han crecido las subastas de antigüedades online, tanto de casas tradicionales como de plataformas de coleccionismo donde particulares venden directamente. Las plataformas online son cómodas, pero exigen que usted fotografíe, describa, embale y envíe la pieza, asuma las devoluciones y compita con miles de lotes; y las piezas de alta época sin garantía de un especialista suelen malvenderse en ellas. Sea cual sea la casa que elija, pida por escrito la comisión de vendedor, los gastos, el precio de reserva y el plazo de pago antes de firmar el contrato de consignación.
Hemos preparado guías con la situación de las salas y la alternativa de venta directa en cada ciudad: subastas de antigüedades en Madrid, en Barcelona, en Valencia, en Bilbao y en Sevilla.
La alternativa: venta directa a un anticuario comprador
La venta directa consiste en que un anticuario comprador estudia su pieza y le hace una oferta firme. Si la acepta, cobra en el acto y no paga comisiones, gastos ni esperas. Estas son las diferencias principales:
| Subasta de antigüedades | Venta directa a Compramos Antigüedades | |
|---|---|---|
| Comisiones del vendedor | 10-20 % más IVA y gastos | Ninguna |
| Plazo hasta cobrar | De 2 a 6 meses | En el acto, al cerrar la compra |
| Certeza | La pieza puede quedar sin vender | Oferta firme |
| Transporte y embalaje | A cargo del vendedor | A nuestro cargo, a domicilio |
| Precio | Lo que decida la sala, menos comisiones | Oferta razonada; en muchos casos superior al neto de subasta |
Trabajamos con una red privada de coleccionistas que buscan piezas concretas de alta época y están dispuestos a pagar precios elevados por ellas. Por eso, para muchas piezas podemos ofrecerle más de lo que obtendría en una subasta, donde además tendría que descontar la comisión del vendedor y esperar a la liquidación. Y si su pieza es de las que realmente merecen una subasta internacional, se lo diremos: preferimos una respuesta clara a hacerle perder dinero.
Qué antigüedades compramos directamente
Nos interesan las piezas de los siglos XVI al XVIII y algunas del XIX: cuadros antiguos y pintura virreinal, muebles antiguos y bargueños, esculturas y arte sacro, marfiles, plata, cerámica de reflejo metálico y porcelana de Compañía de Indias. Valoramos por fotografías y nos desplazamos a cualquier lugar de España. Si ya tiene una tasación de su antigüedad o una estimación de subasta, envíenosla junto con las fotos: es el mejor punto de partida para nuestra oferta.
Antigüedades Feijoo S.L. está adherida al sistema de arbitraje de consumo, que respalda nuestras prácticas comerciales.